Sociedad Aristotélica

El día de ayer fui a un evento muy interesante en unos salones que se encuentran en la parte de abajo de una clínica especializada en mastografía. Aquel salón es uno que se renta para conferencias empresariales o de cualquier tipo, por lo que este evento se llevó a cabo ahí. El evento fue organizado y patrocinado por la Sociedad Aristotélica Mundial, una sociedad privada que se dedica a la difusión de ideas, creación de proyectos filantrópicos y a la distribución correcta de las obras de caridad del mundo, funcionando como una institución de distribución de bienes a los que más lo necesitan.

Esta es una sociedad a la que había conocido desde más joven debido a la influencia directa familiar que he tenido de los Caballeros de Malta,  una orden donde pertenecerían mis abuelos aunque esa orden en particular debo decir que nunca la entendí bien y sigo sin entenderla. Sin embargo, son tan solo cuatro años cuando me adjunté a esta sociedad fundada por el propio Aristóteles en la antigua Grecia y que ha luchado por causas republicanas desde entonces. Debo decir que realmente me impresiona la forma en la que ese antiguo filósofo entendía no solo el mundo en el que vivía sino que también aquel que habría de venir milenios después de su muerte. Esto es algo que yo entiendo como un principio de la existencia que cuando uno entiende una realidad de manera verdadera significa entender también una telaraña de mil realidades debido a que todo y uno es lo mismo cuando algo esta entrelazado.

Esta gran comprensión de la realidad  de modo tan profundo tiene mucho que ver también con su vida y las experiencias que tuvo en la misma. Su camino hacia el conocimiento profundo comenzó desde que fue alumno de nada más ni nada menos que Platón –otro filósofo inmortal, probablemente más grande que el mismo Aristóteles- en lo que se le conocía como la Academia, siendo de ahí donde surgió este termino tan común que tenemos hoy en día teniendo miles de academias alrededor del mundo. Aquí Aristóteles se convirtió en un sublime alumno de Platón y mas tarde en su aprendiz.

Sin embargo, el destino de Aristóteles era mas grande que el servir como aprendiz de un grande como platón, sino que más bien el habría de crear su propio camino tanto de descubrimiento, como de doctrina y eventualmente de docencia llevándolo a formar su propia academia conocida como Liceo. El liceo tuvo tal impacto en la sociedad griega que Aristóteles se convirtió en el  maestro de nada menos y nada mas que de Alejandro Magno quien conquistaría todo un mundo y quien eventualmente, en conversaciones tanto privadas como abiertas, daría un gran crédito a su maestro Aristóteles cuyos principios  tiraron raíz inclusive en Afganistán tras las magnificas conquistas de Alejandro de Macedonia.

Los principios aristotélicos son unos que podrían reparar al mundo moderno.

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